domingo, 16 de abril de 2023

A 43 años de esta carta de Jorge Abelardo Ramos a María Estela Martínez de Perón.

 



Carta de Jorge Abelardo Ramos a Isabel Perón.

Buenos Aires, 17 de abril de 1980

Señora

María Estela Martínez de Perón

De nuestra mayor estima:

La Junta Nacional del FIP me ha encomendado la misión de dirigirle esta carta expresándole nuestra solidaridad y apoyo moral ante la resolución de la Suprema Corte rechazando el pedido de excarcelación elevado por su letrado ante ese tribunal.

Antes de ir al fondo del asunto, deseo expresar a Ud. Y a todos los compañeros del movimiento peronista, las razones por las cuales un movimiento como el FIP, que no es peronista, aunque cuenta en sus filas a muchos afiliados de simpatías justicialistas, ha resuelto sugerir criterios de acción a la representante más caracterizada del peronismo. En efecto, si las decisiones judiciales tuvieran un gramo de verdad y justicia, es decir, si Ud. Señora, estuviese detenida por delitos comunes, entonces, no solo el movimiento peronista sino también el FIP y todos aquellos siete millones y medio de argentinos que votaron por Ud. y su ilustre esposo el 23 de setiembre de 1973 serían sospechosos de una actitud delictiva. El FIP, con boleta propia, apoyó la formula triunfante en esa fecha. Por tales razones, su honra personal -poniendo en un plano aparte las legítimas observaciones críticas que se pudieran formular a su gobierno- nos interesa muy especialmente, pues una mácula en ella, también nos mancharía nosotros. Tal es la personería que invocamos ante Ud. y el peronismo para expresar las consideraciones que van a leerse

Desde ya, la monstruosa falsedad de las imputaciones de fiscales y jueces salta a la vista. Ud. es derrocada, detenida, juzgada e infamada por el simple hecho de haber sido elegida por la mayoría del pueblo argentino. Si su gobierno era malo, pocos meses después el pueblo en las elecciones convocadas, habría podido juzgarla. Si el terrorismo con sus criminales provocaciones había vuelto la atmósfera irrespirable, el Congreso Nacional en setiembre de 1975 dicto la Ley de Seguridad que depositaba en las FF.AA. todos los poderes, los más amplios que se conocen en la histona del país, para suprimir el terror. La guerrilla en Tucumán, por otra parte, ya estaba destruida durante su gobierno, según ha declarado recientemente el general Vilas, que intervino en esos procedimientos. La verdad es muy otra y muy clara. Los mandos militares esgrimieron el pretexto del terrorismo para entregar el poder económico a la rosca oligárquica de terratenientes y banqueros. Martínez de Hoz es su jefe y los militares su cohorte pretoriana, despojada de todo patriotismo que no sea el de la retórica profesional anquilosada. Se han olvidado de San Martin, de Savio y de Mosconi. Solo les interesa la opinión de grupos financieros apátridas. Ambicionan construir un Estado vasallo, sin industria nacional, sin obreros bien pagados, sin independencia crítica, una sociedad "jerarquizada", engordadora de los plutócratas, con un pueblo amansado por el dolor y una vida cultural mediocre, despojada de toda crítica por una censura policiaca.

Ese plan está en marcha, pero no llegará a su fin. Confiamos en el pueblo argentino y en su inagotable energía. En este cuadro, la justicia argentina y la Corte Suprema no son mejores que los dueños del poder, que los han hecho magistrados. Su situación, Señora, a cuatro años de su derrocamiento, es un verdadero escándalo nacional. Por todo lo expuesto, creemos que ha llegado el momento de renunciar a todo recurso jurídico. Insistir en una defensa de los supuestos delitos que se le imputan significaría admitir la realidad de los mismos. El gobierno militar ha entablado un juicio político, disfrazado de una impostura calumniosa destinada a desacreditarla y desacreditar a las mayorías argentinas. ¡Es un recurso muy viejo! También se lo hicieron al Dr. Yrigoyen y al radicalismo de su época, al que nada menos que Uriburu calificaba de ladrones. Fundados en esas razones, es que nos permitimos sugerirle lo siguiente:

1- Se impone abandonar toda defensa judicial y desconocer la legitimidad de los jueces y funcionarios para procesar a una Presidente de la Nación. Es preciso, en nuestra opinión, dejar a los magistrados judiciales de la oligarquía la plena responsabilidad de tales procesos. El pueblo, mucho antes que la historia, los juzgará a ellos mismos.

2- De acusada y procesada, es necesario que Ud. misma, Señora, se convierta en juez de quienes usurparon un poder legítimo y entable, en términos políticos, el Proceso de los responsables del 24 de marzo de 1976.

3- A efectos de todo lo dicho, nos permitimos recomendar que Ud. dirija un Manifiesto al pueblo argentino y eleve un memorial a las Naciones Unidas, a la OEA y a la Corte Internacional de La Haya, así como a la Comisión de Derechos Humanos de ambos organismos, exponiendo su situación ante los foros latinoamericanos y mundiales.

En una época en que los derechos humanos se han convertido en una necesidad urgente creada por los regímenes reaccionarios y por las provocaciones del terrorismo pro-imperialista, el derecho de la persona humana de la primera mujer elegida por voto Presidente de un gran Estado de América Latina, es un hecho incuestionable y así debe ser planteado.

Toda defensa jurídica resulta inútil en la Argentina de hoy. Solo la defensa política reviste significado y trascendencia. Tales son las sugerencias que en nombre de la Junta Nacional del Frente de Izquierda Popular dejo planteadas para su análisis y posterior decisión. Reciba el cordial saludo de los compañeros del FIP y de

Jorge Abelardo Ramos

jueves, 2 de febrero de 2023

Hace 65 años Perón tomaba la decisión táctica del "voto a Frondizi"

 



MENSAJE AL COMANDO TACTICO PERONISTA 3 de febrero de 1958. 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


MENSAJE AL COMANDO TACTICO PERONISTA


En Ciudad Trujillo, 3 de febrero de 1958.


En julio de 1956, este Comando Táctico impartió las "Directivas para todos los peronistas", que han constituido la guía para la lucha por la liberación nacional, y que al referirse a la misión del Peronismo establecen:


a) Luchar contra la tiranía mediante la resistencia civil para desgastarla, entre tanto se organizan nuestras fuerzas en la clandestinidad, para luego proceder a la paralización del país y a la toma del poder en cualquier forma, incluso provocando el caos.


b) Previendo todos los casos por si lo anterior no pudiese realizarse, mantener las organizaciones de nuestra causa cada día con más cohesión y perfección orgánica para que, mediante su persistente acción política, se pueda llegar al gobierno y desde allí accionar hacia nuestros verdaderos objetivos.


La elección proyectada para el 23 de este mes nos obliga a procurar que esos dos módulos de acción se combinen armoniosamente, de forma que, dentro del planeamiento de la lucha, aprovechemos tácticamente el comicio


a desbaratar los proyectos de la Tiranía y acercarnos a nuestros objetivos.El país no termina el 23 de febrero, como lo creen algunos impacientes, ni el Movimiento da a esa elección otro alcance que el de un minúsculo y deleznable episodio, sin validez ni trascendencia para quienes mantenemos fijo nuestro pensamiento en los grandes destinos de la Nación.


El objetivo supremo del Movimiento Peronista es el cumplimiento de su programa nacional-liberador, para lo cual necesita conquistar el poder. Impedidos de actuar en la legalidad, perseguidos implacablemente, oprimidos por la más tremenda coalición de intereses antinacionales y antipopulares que conozca la historia argentina, no tenemos otra vía que la violencia: a esa realidad dolorosa responde toda nuestra estrategia, basada en la resistencia civil y la intransigencia. La actitud frente al acto electoral es una simple maniobra táctica, dentro de esa estrategia encaminada a la insurrección popular.


Rechazamos la ficción de la legalidad que implica este comicio, pero al mismo tiempo terminaremos con el intento de que en él cristalicen los anhelos espúreos del continuismo oligárquico.


Por eso, la "Orden para el Movimiento Peronista" desconoce cualquier consecuencia que pueda derivarse de la farsíl electoral y, después de dejar establecido que el Movimiento Peronista no participa en ella ni directa ni indirectamente, indica que: ".Frente al hecho concreto de la obligación de sufragar, cada peronista lo hará en la forma más apropiada para impedir con su voto los planes continuistas de la Tiranía y para expresar su repudio a la orientación seguida por ella en todos los órdenes de la vida argentina". El Comando Superior Peronista considera que la mejor forma de enfrentar al Grupo de ocupación es votar por el doctor Arturo Frondizi, candidato que ha declarado solemne y públicamente su propósito


Esta decisión no implica, en modo alguno, una unión con las fuerzas que respaldan al doctor Frondizi, ni tiene otro alcance que el de una norma de conducta a seguir en el momento de sufragar: es un acto de táctica política y una manera de expresar nuestro repudio por dos años y medio de opresión y vasallaje.


El doctor Arturo Frondizi no puede dar soluciones de fondo a la problemática nacional: las consecuencias de la política reaccionaria y proimperialista desarrollada a partir de la restauración oligárquica de septiembre de 1955 demandan un enérgico programa de recuperación que solamente puede cumplir el Peronismo. Y a esa misión jamás renunciaremos, pues somos la única fuerza con sentido histórico, cohesión doctrinaria y operativamente apta para reimplantar la justicia social, recobrar el patrimonio entregado y restablecer las libertades conculcadas. Pero la elección del 23 de febrero nos pone en la disyuntiva de favorecer la Tiranía o votar por el candidato que más garantías ofrece para quebrar la continuidad de las tendencias antipopulares. Hemos adoptado esta última actitud porque los intereses del país y del Pueblo privan en nuestro espíritu pór sobre toda otra consideración. Una vez más, el Peronismo brindará el ejemplo de su abnegación, de su desinterés, de su insobornable vocación combatiente por la causa de la Patria.


El Comando Táctico Peronista procederá a dar cumplimiento a las siguientes directivas:


1) La orden para el Movimiento Peronista debe difundirse ampliamente en todo el país, a costa de cualquier sacrificio.


2) El presente mensaje debe ser puesto en conocimiento de los dirigentes gremiales, políticos y de la Resistencia, a fin de que orienten a los Peronistas en el sentido de votar por el doctor Arturo Frondizi para la Presidencia de la República.


3) Los compañeros de la CGT Auténtica y del Bloque Peronista de las 62 Organizaciones transmitirán la consigna a los trabajadores.


4) Los partidos políticos formados por los hombres que han manifestado su propósito de acatar ,la decisión del Comando Superior Peronista deben retirarse inmediatamente de la elección. Los compañeros que hayan aceptado candidaturas, las renunciarán. Quienes no cumplan con estas disposiciones deben ser denunciados como traidores al Movimiento Peronista.


5) Las organizaciones peronistas continuarán estructurándose disciplinadamente, y ultimando lá preparación para la acción insurreccional.


Firmado: Juan Perón.


A 43 años de esta carta de Jorge Abelardo Ramos a María Estela Martínez de Perón.

  Carta de Jorge Abelardo Ramos a Isabel Perón. Buenos Aires, 17 de abril de 1980 Señora María Estela Martínez de Perón De nuestra mayor est...